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Misionero argentino en el Líbano denuncia que la guerra se perpetúa mediante la mentira

El sacerdote católico argentino Luis Montes, misionero del Verbo Encarnado con casi tres décadas de labor en Medio Oriente, afirmó desde el Líbano que “la verdad hay poca esperanza humana” debido a que “gente poderosa se aprovechó del control y poder” para perpetuar los conflictos en la región.



El religioso, oriundo de la localidad bonaerense de Darregueira, se encuentra actualmente a 25 kilómetros de Beirut asistiendo a poblaciones vulnerables y a unos 70 refugiados que escaparon de los bombardeos en el sur, en un contexto de profunda crisis económica y social que afecta a más de un millón de desplazados.

“Ya no confío en los políticos porque todos mienten”, sentenció Montes a medios nacionales, al describir cómo la propaganda sistemática y los intereses geopolíticos dominan la escena bélica, mencionando que tanto las guerras pasadas en Irak y Siria como la actual se basan en engaños procesados en oficinas distantes.

El sacerdote sostuvo que el agotamiento de la población civil es total tras años de enfrentamientos cíclicos que impiden cualquier desarrollo estable, remarcando que en el terreno la situación es crítica: “Mienten todos en la guerra. La propaganda es muy importante y mienten todos”.

Respecto al rol de la Iglesia y la diplomacia internacional, el misionero señaló que, aunque existe un flujo de información constante hacia la Santa Sede, las gestiones no logran frenar la escalada de violencia. “El Papa está haciendo el llamamiento pero siento que no está siendo escuchado”, lamentó, mientras describía el encarecimiento de insumos básicos como el gas y los medicamentos necesarios para atender a los ancianos y discapacitados a su cargo.

Finalmente, Montes apeló a la solidaridad y a la fe como únicos refugios ante el colapso, solicitando apoyo económico y oraciones para sostener su obra humanitaria en una zona donde, según sus palabras, “las pasiones y los intereses económicos parecen clausurar cualquier salida humana inmediata”.