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El silencio de una calle de esta Capital invadida por la oscuridad

La falta de alumbrado público en las calles de la ciudad Capital, pone en peligro ante la delincuencia a una comunidad que a diario tiene que luchar con las fallas de los servicios públicos. La oscuridad reina no sólo en barrios sino también en la zona céntrica. Un patético ejemplo es la calle Bulnes, continuación de la calle Buenos Aires.



La oscuridad, casi total de la calle Bulnes en el barrio “Evita” es una seria preocupación de los vecinos. Transitarla de noche a pie es sólo para audaces. Varias cuadras de esa calle permanecen de noche en plena oscuridad, por lo que la pésima iluminación pública alienta la inseguridad.

La escaza iluminación o la falta de ella, puede incrementar la inseguridad pública y existen informes que asocian la oscuridad con el aumento del delito en esta capital riojana.

Cuando se habla de alumbrado público, en la mayoría de los casos se habla también de seguridad. Barrios o calles oscuras permiten el aumento de las posibilidades de quienes delinquen pongan en riesgo los bienes y sobre todo la seguridad de los vecinos. Medios El Independiente recorrió en la noche del viernes pasado la calle Bulnes desde la avenida Carlos Saúl Menem hasta su intersección en la avenida Juan Facundo Quiroga. Son varias cuadras, en la que apenas se pudieron contabilizar dos o tres lámparas encendidas del alumbrado público. En este mar de oscuridad sólo ayuda a aclarar el panorama las luces externas de las viviendas de los frentistas.

Transitar por una calle, como en este caso la Bulnes, significa enfrentar el peligro debido a la reducción de la visibilidad, lo que dificulta a los conductores circular con normalidad y poder observar a los pocos peatones, lo que implica también un potencial atropello.

Recorrer a pie la calle Bulnes desde el momento en que le ganó la oscuridad no es para cualquiera. Apenas sí se puede circular en vehículos con el riesgo de tropezar con los baches o irregularidades del pavimento y sin dudas limita la detección de obstáculos en la calle.

Los vecinos mismos aseguraron a este medio que desde hace mucho tiempo la calle Bulnes carece de una adecuada iluminación. “Está todo oscuro, hemos agotado por todos los medios que nos arreglen el alumbrado público, para eso pagamos las tasas municipales, pero lamentablemente no nos escuchan” se quejó un vecino.

“El barrio se va apagando. Veremos qué cuadra es la última que apague la luz”, manifestó un vecino que habita el barrio desde hace varios años” y agregó: “Los reclamos que hicimos son incontables. Y siempre es lo mismo: te lo toman, te piden los datos y a esperar… sentados para no cansarse”.