
El director de la EPET N° 2 "Brigadier General Juan Facundo Quiroga", Silvio Armesto, habló con Radio Independiente para brindar detalles sobre el convenio celebrado entre el Ministerio de Vivienda, Tierras y Hábitat Social y la institución que representa, para que estudiantes de 6º año de la especialidad Maestro Mayor de Obras realicen sus prácticas profesionalizantes.
Vale mencionar que el ministro de Vivienda de La Rioja, Ariel Puy Soria, impulsó un convenio para que los estudiantes de 6º año de la especialidad Maestro Mayor de Obras realicen sus prácticas profesionalizantes en las obras habitacionales de la Capital provincial. Esta iniciativa busca conectar de forma directa la educación técnica con las demandas reales del mercado laboral regional.
El acuerdo inicial se coordinó directamente con Silvio Armesto, director de la EPET N° 2 de La Rioja, sumándose también a los convenios previos con instituciones como el Colegio Universitario General San Martín de la UNLaR.
Al respecto, Armesto indicó que el espacio de prácticas profesionalizantes pasó a ser de carácter obligatorio, considerándose un campo formativo.
La actividad está prevista para los primeros días de agosto y tiene como objetivo que los estudiantes tengan la oportunidad de desempeñarse como los profesionales que van a ser en el futuro. “El sentido de la práctica profesionalizante es ser un puente entre el mundo académico y el mundo real”.
En ese contexto explicó que, si bien se les permitirá a los alumnos desempeñarse con un grado relativamente alto de autonomía, no dejarán de tener un instructor al lado con el fin de garantizar la seguridad.
El ámbito a desempeñarse será la línea de mejoramiento habitacional que “para los chicos es un escenario espectacular de trabajo”. consideró el docente.
En cuanto al cupo de estudiantes que eligen la carrera de Maestro Mayor de Obra, el director remarcó que está relacionado con el momento que atraviesa la industria de la construcción.
Consultado sobre cómo sostienen la educación técnica en un contexto de dificultades económicas y menor financiamiento nacional, el director reconoció que se trata de un desafío permanente. Explicó que el funcionamiento de la institución se sostiene gracias al acompañamiento de la Provincia, el compromiso del cuerpo docente, el aporte de las familias a través de la cooperadora y el trabajo del Centro de Estudiantes, que impulsa distintas iniciativas para reunir recursos destinados a la compra de materiales.
En ese sentido, destacó que los alumnos desarrollan proyectos institucionales en los que conforman una "microempresa" para realizar tareas de mantenimiento en establecimientos educativos, una experiencia que les permite fortalecer sus prácticas mientras colaboran con la comunidad.
Además, valoró que, aunque los recursos son limitados, el apoyo del Ministerio, la cooperadora y la comunidad educativa resulta fundamental para garantizar el funcionamiento de la escuela y la formación de los estudiantes.