
La hija del Diez fue la primera testigo del juicio por la muerte del astro argentino. Protagonizó cruces con Francisco Oneto, se quebró y expresó su dolor.
Gianinna Maradona declaró durante seis horas en el juicio por la muerte de Diego, apuntó contra el neurocirujano Leopoldo Luque -que volvió a comparecer-, al calificarlo de “rey de la manipulación” y “gran actor”, mientras que reconoció que su padre tenía autonomía para tomar decisiones.
La audiencia comenzó a las 10:30 en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº7 de San Isidro, donde asistieron Luque; el médico clínico Pedro Di Spagna; el jefe de enfermeros, Mariano Perroni, y luego arribó el psicólogo Carlos Díaz.
El fiscal Patricio Ferrari exhibió una pericia caligráfica correspondiente a una copia de la historia clínica del paciente en la Clínica Olivos, nosocomio en el que fue intervenido quirúrgicamente por un hematoma subdural, en tanto que mostró audios entre el ex médico de confianza de Maradona, el abogado Matías Morla y Vanesa Morla.
En un mensaje de voz enviado por el imputado a Vanesa el 25 de abril de 2020 sostiene que el paciente “no tiene riesgo inminente de muerte. Habría que definir bien la fecha en que yo le manejo la salud”.
El neurocirujano recurrió a su estrategia, al igual que en la segunda audiencia, y pidió por tercera vez la palabra para responder al material probatorio aunque aclaró: “Mi idea no es entorpecer el debate”. El juez Alberto Gaig solicitó que “no se haga costumbre” la situación y bromeó: “A este paso no va a tener vacaciones en julio".
"Se me puede llamar médico de cabecera o de confianza, pero eso cambió”, advirtió Luque, quien reconoció haber firmado el acta de externación de Diego.
“El paciente hacía uso de su derecho de autonomía. Diego consumía alcohol”, consignó y agregó: “El consentimiento informado se trata de los riesgos que pueden llegar a haber”. Según el acusado, “la idea era asustarlo un poco" al ex técnico.
Tras su breve comparecencia, uno de los defensores de la psiquiatra Agustina Cosachov peticionó que los hijos mayores de Diego “no declaren bajo juramento” ya que constituirían delitos como prevaricato y encubrimiento.
Fernando Burlando salió al cruce y consideró que el planteo se trató de “agresiones aberrantes” pergeñadas contra Gianinna “Es bizarro. Quedó demostrado que la familia no pudo sacar del infierno” en el que se encontraba “Diego Armando Maradona”, consideró el letrado al referirse a la atención médica que recibió el paciente.
Por otro lado, Ramírez, representante legal de Diego Maradona Junior, definió como "falta de respeto" el momento y solicitó una "sanción ejemplar".
Mario Baudry consignó: "No es la primera vez que pasa. Quisieron incriminar también al médico Alfredo Cahe en la etapa de instrucción. Intentan amedrentar a los testigos".
Sin embargo, los magistrados desestimaron el planteo por “extemporáneo” y prohibieron realizar preguntas imputativas a los descendientes, a la vez que no tomarán medidas disciplinarias contra el abogado que presentó la solicitud.
A las 11:23, Gianinna ingresó a la sala. Compungida y emocionada, la hermana menor de Dalma se preparaba para declarar por segunda ocasión en el juicio luego de su testimonio invalidado en el primer litigio.
La joven de 36 años indicó que conoce a Luque, Cosachov y Díaz, mientras que “mantuvo contacto telefónico” con la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini, y al médico clínico Pedro Di Spagna lo vio el 18 de noviembre de 2020 en Tigre, en tanto que recordó: “Lo veía bastante mal a mi papá. El 10 de octubre de 2020, hablé con él y me dijo que cumplía años ese día. Lo llamé a Luque y le dije que estaba perdido en tiempo y espacio”.
Asimismo, rememoró el día que Diego cumplió 60 años, cuando su hijo Benjamín le mostró una remera con la cara del “Diez” y el ex jugador Claudio Paul Caniggia, y reveló que su padre no se reconoció en la imagen. De acuerdo a su relato, el entorno de su padre “se lo llevó" al estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP).
En este sentido, citó que los médicos de la Clínica Ipensa no consideraron pertinente operar a Maradona, pero Luque decidió lo contrario y el paciente fue derivado al sanatorio Olivos, en el partido de Vicente López, centro asistencial en el que se realizó la reunión para determinar la internación domiciliaria en Benavídez, encuentro en del participaron “Cosachov, Luque, Verónica Ojeda, Jana, Dalma” y la propia Gianinna.
En ese momento, se exhibió otro audio de Luque, quien se refirió al traslado de Diego a Tigre y la hija del “Diez” se quebró porque “Me da bronca porque no se hace cargo”, y añadió que los tres principales sindicados “manipularon” a la familia y “dejaron a Benja sin abuelo”.
“No había aparatología médica, ni desfibrilador, tampoco una ambulancia. El baño estaba abajo más cerca de la entrada, tapiaron la ventana del playroom para que parezca una habitación. Fuimos con Jana y había olor a pis en la habitación”, enumeró sobre el domicilio del country San Andrés, que “no estaba acondicionado para una internación domiciliaria”.
Según Gianinna, el 25 de noviembre de 2020 cuando falleció el astro argentino, el cuerpo se encontraba “hinchado”, "tenía las manos deformadas" y "su panza parecía que explotaba".
"Lo cubrieron con una sábana blanca y no le veía la cara desde la puerta de la habitación porque lo tapaba el abdomen", explicó y recordó que una semana antes se veía “irreconocible”, mientras que reconoció haber firmado el acta de externación de Maradona, quien no rubricó el documento a raíz de que “no sabía”.
Francisco Oneto, uno de los defensores de Luque, comenzó a interrogarla en reiteradas oportunidades, a lo que la madre de Benjamín Agüero contestó por “sí”, “no” y “no sé”.